jueves, 13 de septiembre de 2012

Se mide a Estados Unidos en Gijón España busca su novena final de Copa Davis./ ZALAMEA DE LA SERENA FERIA Y TEATRO.

TÍTULO: Se mide a Estados Unidos en Gijón España busca su novena final de Copa Davis.

El Parque Hermanos Castro de Gijón será este fin de semana el escenario donde España y Estados Unidos disputen una de las semifinales de la Copa Davis, un duelo entre el campeón de los últimos años y la potencia más laureada de la competición. En la otra semifinal Argentina y República Checa se disputan el segundo billete para la final en Buenos Aires.
Tres eliminatorias lleva Alex Corretja como capitán de Copa Davis y dos cuartetos diferentes son los que ha puesto en liza, ya que en la primera eliminatoria ante Kazajistán estuvo Ferrero, y fue Ferrer quien se quedó fuera. Para esta ocasión serán los mismos que ganaron en cuartos a Austria. David Ferrer, Nicolás Almagro, Marcel Granollers y Marc López son los elegidos para un envite con tanto en juego como un billete para la final de Copa Davis. Sería la novena para la denominada Armada española, que desde que abriera la lata en el año 2000 ha conseguido cinco Ensaladeras. El campeón de tres de las últimas cuatro ediciones lleva sin perder una eliminatoria en casa desde que cayera en 1999 ante la Brasil de Guga Kuerten y Fernando Meligeni. Desde entonces, 23 victorias consecutivas como locales que le otorgan a los nuestros el cartel de favoritos.
En el banquillo de enfrente estará Estados Unidos, que con 32 entorchados es el país con más Ensaladeras en sus vitrinas. Su capitán, Jim Courier, no podrá contar con Andy Roddick -recién retirado- y Mardy Fish -con problemas de salud-, que han sido hasta hace poco referentes absolutos del equipo yanqui, pero sí con John Isner, Sam Querrey y los hermanos Bryan. El primero ya consiguió ganar en tierra batida y a domicilio en Copa Davis a jugadores de la entidad de Roger Federer y Jo-Wilfred Tsonga; y los últimos son los actuales números uno en el ranking de dobles.
Sólo una victoria yanqui en territorio español
España y Estados Unidos se han enfrentado hasta la fecha en diez ocasiones en esta competición, repartiéndose cinco victorias cada país. De las cinco veces que se han enfrentado en España la única victoria visitante data de 1972 cuando los Harold Solomon, Stan Smith y Erik Van Dillen se impusieron por 3-2 a los Andrés Gimeno y Juan Gisbert. En esta ocasión la eliminatoria se abrirá el viernes (12.00 horas) con el duelo entre el número uno español, David Ferrer, y el dos estadounidense, Sam Querrey; seguido del enfrentamiento entre Nicolás Almagro y John Isner. El sábado el partido de dobles (14.00 horas) medirá a la dupla Marcel Granollers y Marc López ante Bob y Mike Bryan. Para el domingo quedan reservados, a excepción de que los capitanes muevan fichas, los duelos entre números uno (12.00 horas) y dos (a continuación) de cada equipo.
La eliminatoria tendrá un tinte especial para Juan Carlos Ferrero, que se acercará a Gijón una vez anunciada su retirada del circuito profesional. El valenciano, el héroe de la primera Copa Davis que España ganó a Australia en el Palau Sant Jordi de Barcelona -Juan Carlos ganó a Lleyton Hewitt el punto decisivo-, recibirá un homenaje por parte del público y del equipo nacional. También habrá tributo para Miki Roqué, exjugador del Betis fallecido el pasado verano tras padecer un cáncer. Ambos serán el objetivo de la dedicatoria por parte de la Armada si esta consigue la victoria.
TÍTULO: ZALAMEA DE LA SERENA FERIA Y TEATRO.

En ningún momento habíamos llegado a poner en tela de juicio, en el tiempo que llevamos investigando sobre la historia de Zalamea la Real, que el suceso original que da pie al drama titulado "El Alcalde de Zalamea" ocurriera en Zalamea de la Serena. Por un lado admitíamos algo que es comúnmente aceptado en círculos literarios y por otro siempre hemos creído que en nuestro pasado hay suficientes hechos de interés que justifican la entidad histórica de nuestro pueblo sin necesidad de ser identificado con el de la obra dramática.
Sin embargo, desde hace unos años, algunas circunstancias han venido a sembrar en nosotros la duda y, cediendo a la natural inclinación humana por la curiosidad, decidimos dedicar algún tiempo a su investigación, investigación que, como veremos, nos deparó pequeñas sorpresas.
Todo empezó en el año 1995 cuando se recibe en Zalamea - la nuestra - una carta de un vecino de Zurbarán (Badajoz) que hacía referencia a un texto del libro "La Hegemonía Española" de la Historia Universal de la Editorial Daimon. Consultada la referencia, en ella se asegura que el suceso tiene lugar en una aldea de la provincia de Huelva, evidentemente Zalamea la Real. En un primer momento seguimos sin darle importancia pero en 1998 se publica la obra "Felipe II y su tiempo" de Manuel Fernández Álvarez por la Editorial Espasa, obra muy completa y documentada sobre la época de Felipe II; pues bien, su autor asegura en la página 218, que la Zalamea de Pedro Crespo es Zalamea la Real. Son ya dos afirmaciones en el mismo sentido y esta última no puede tomarse a la ligera por cuanto la realiza todo un catedrático de Historia, reconocido especialista en la Edad Moderna. Cualquiera comprenderá que la cuestión merece, al menos, que se le dedique algún tiempo.
Como es lógico la principal fuente de información se centra en la obra de teatro en sí. "El Alcalde de Zalamea" pertenece al género que en literatura es conocido como de "historia y leyenda española", en él se agrupan las obras que tienen como fondo argumental un hecho histórico o leyenda que en la época alcanza cierto difusión y que el autor utiliza modificando, a veces, el argumento para darle fuerza dramática e introduciendo personajes nuevos hasta el punto que, en ocasiones, el suceso original queda disfrazado de manera que resulta difícil reconocerlo. En el caso de "El alcalde de Zalamea" vamos a dar por supuesto la veracidad del suceso aunque sin determinar de principio dónde, cuándo y cómo.
Antes de continuar hay que recordar, quizás para aclarar la perplejidad que en algunos puede haber causado el título de este artículo, que, como muchos de ustedes ya sabrán, existen dos versiones de "El alcalde de Zalamea"; una, la más conocida y también la que según los expertos alcanza mayor riqueza literaria y dramática, es aquella de la que es autor Calderón de la Barca, pero existe otra, más desconocida, con el mismo título, atribuida a Lope de Vega. La primera que se escribió, alrededor de 1610, fue la de Lope, la de Calderón es posterior, sobre 1642.
Parece ser que Calderón toma la idea de Lope, modificando algo el argumento y algunos personajes, aunque bien es verdad que enriqueciéndolo literariamente hasta el punto de que con el tiempo oscureció la primera. En ninguna de las dos se aclara terminantemente a cuál de las dos "Zalamea" se refiere. Justo es reconocer que en el "Alcalde" de Calderón hay indicios que hacen pensar que pudo tratarse de Zalamea de la Serena; en él se habla de que el grueso de las tropas al que pertenecen los soldados que entran en el pueblo se halla en Llerena y que su maestre de campo, Lope de Figueroa, se encuentra en Guadalupe, ambas poblaciones extremeñas.
En relación con Lope de Figueroa, que aparece en ambas obras, conviene significar que es un personaje que existió realmente; se trata de un militar que estuvo en Flandes con el duque de Alba y parece ser participó también en la campaña de Portugal. Como veremos más adelante, este detalle puede tener también su importancia.
Continuando con la obra de Calderón, el contexto en el que se desarrolla hace suponer que las tropas se dirigen a Portugal o regresan de allí. Está comprobado que en 1580 Felipe II concentra tropas en Badajoz con el fin de hacerlas entrar en Portugal, precediéndole, para dar apoyo militar a sus derechos dinásticos al trono luso y Zalamea de la Serena se encuentra próxima a esa ruta.
Sin embargo leyendo con detenimiento la obra de Lope, que no olvidemos fue la primera en escribirse y por lo tanto la más cercana al suceso original, advertimos algunos detalles dignos de tener en consideración. En primer lugar no hay referencias ni a Llerena ni a Guadalupe, se habla sólo de soldados que pasan por el pueblo y se alojan en él, van también a hacer la campaña de Portugal pero parece que el rey tiene intención de enviar el tercio de Lope de Figueroa, como así lo confiesa él mismo, a las islas Terceras (Azores) para mantenerlas en orden y evitar que de allí pueda partir alguna rebelión, con lo que bien pudiera ir a embarcarse en algunos de los puertos andaluces, lo que sitúa a nuestra Zalamea en su ruta. En segundo lugar se mencionan dos personajes significativos que no figuran luego en el "alcalde" de Calderón: Bartolo el de Berrocal y Juan Serrano; el primero tiene como referencia de origen del personaje un pueblo cercano al nuestro con el que se mantuvo una gran relación en tiempos pasados; el segundo es un personaje cuya existencia real está documentada en Zalamea, en el Libro de los Privilegios, primero como regidor y después como alcalde, precisamente en el periodo en el que se sitúan los hechos (1580 - 1583).
En la versión de Lope sorprende, por otra parte, el uso de expresiones, apellidos y nombres que fueron muy comunes en nuestro pueblo, aunque, para no faltar a la verdad, hay que decir que pudieron serlo también de cualquier otro pueblo del sudoeste peninsular.
Veamos ahora cuándo pudieron tener lugar los hechos. Menéndez y Pelayo supone que el suceso debió ocurrir entre 1580 y 1581 por los indicios que se contienen en ambas obras. Efectivamente en ellas se habla, como ya hemos dicho, del envío de tropas a Portugal para apoyar los derechos dinásticos de Felipe II al trono del país vecino, país al que se desplaza el propio rey en persona siguiendo al ejercito, hechos que acaecen en aquellos años, aunque no es descartable que pudieran ocurrir también al regreso, que se produce en 1583. En ese periodo nuestro pueblo, en aquel tiempo Zalamea a secas ya que el apelativo la Real lo obtuvo más tarde, se encuentra inmerso en un proceso de emancipación del señorío arzobispal y anexión a la corona. Desgraciadamente las actas capitulares correspondientes a esos años desaparecieron del archivo municipal y el único documento que aporta información es el Libro de los Privilegios de 1592. En él no aparece ningún alcalde llamado Pedro Crespo pero se narra un suceso ocurrido el 21 de Septiembre de 1582 en el que un alcalde ordinario, Alonso Pérez León, se enfrenta a un juez comisionado real que pretende desposeerlo de su vara haciendo caso omiso de un privilegio concedido un año antes; se trata de un hecho en el que se defiende el honor y la dignidad de un pueblo ante el abuso de autoridad del comisionado. Por cierto la persona a la que éste nombra nuevo alcalde es ¡Juan Serrano! que a la sazón vivía en la calle de la Iglesia.
Hay otro aspecto que conviene resaltar. Durante su desplazamiento de Madrid a Lisboa para coronarse rey de Portugal, Felipe II despacha con frecuencia asuntos relacionados con nuestro pueblo, en concreto firma de su puño y letra seis documentos relacionados con el proceso de emancipación del arzobispado, el primero es un albalá fechado en Madrid el 25 de Diciembre de 1579; antes de partir hacia Lisboa firma otros dos, una carta de privilegio el 19 de febrero de 1580 y al día siguiente, 20 de Febrero, una provisión.
Estando en Mérida, el 15 de Mayo de 1580, firma la carta de desmembración del arzobispado; más tarde en Badajoz, el 3 de Noviembre de 1580, firma otra cédula- provisión relacionada con el mismo asunto y estando ya en Lisboa el 17 de Noviembre de 1581 firma una cédula haciendo entrega a nuestros antepasados de la jurisdicción y rentas.
Desde luego si hay una Zalamea que al rey, y a la austera corte que le acompaña, debió sonarle, entre los asuntos menores que hubo de tratar en ese tiempo, fue la nuestra.
Es difícil precisar hoy como debió ocurrir - si ocurrió - el suceso original que dio origen a la leyenda que su vez sirvió de base al argumento de ambas obras. Indudablemente se trató de una cuestión de honor. Entre ese momento y la primera versión de la obra transcurren casi 30 años, tiempo suficiente como para que los hechos se tergiversen, si además se le añaden las modificaciones que los autores le introducen para dramatizarlo, resulta que puede ser realmente difícil averiguarlo. Puede que incluso Lope de Vega, y más tarde Calderón, tengan conocimiento de una leyenda que sitúen al azar en un pueblo cualquiera de España. Y por qué no en nuestra Zalamea si en aquellos momentos sonó en la Corte aunque por motivos distintos
A pesar de todo lo expuesto queremos dejar suficientemente claro que no podemos afirmar que el suceso que dio origen al famoso drama se desarrollara en Zalamea la Real. Carecemos de pruebas concluyentes que así puedan demostrarlo pero después de leer a Lope de Vega pensamos que hay lugar para una duda razonable.

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