Thiago Alcántara dejó de ser este domingo futbolista del
Barça para convertirse en nuevo jugador del Bayern de Múnich. Tan solo
tres días después de que Pep Guardiola reconociese públicamente que
había exigido a los dirigentes del club alemán el fichaje de Thiago, el
Barça y el Bayern llegaron a un acuerdo para el traspaso del
centrocampista a cambio de 25 millones de euros. Por un grave error de
la dirección deportiva del Barcelona, la cláusula de rescisión de Thiago
se vio rebajada de 90 millones a solo 18 al no haber jugado el 60% de
los partidos la pasada temporada. Ante un precio tan asequible por un
jugador de tanta proyección, el club azulgrana no ha podido retener al
joven centrocampista campeón de Europa sub-21, considerado el heredero
de Xavi Hernández.
El hijo del brasileño Mazinho, en la cantera del Barça
desde adolescente, parecía decidido a fichar por el Manchester United
tras flirtear también con el Real Madrid, pero el interés de Guardiola
le convenció para elegir al Bayern. «O Thiago, o ninguno más», llegó a
declarar el pasado jueves Guardiola. El Bayern no ha tenido que esperar
demasiado para contratar al mediocentro, de quien el técnico catalán
destaca que es «un superjugador que puede adaptarse bien a cuatro o
cinco posiciones» y reforzará al Bayern en una temporada tan exigente en
la que el equipo debe disputar seis competiciones.
En la sonada operación de Thiago, representado por el
hermano del extécnico azulgrana (Pere Guardiola), también se incluye un
amistoso entre el Barça y el Bayern a celebrar en los próximos cuatro
años. El jugador hispano-brasileño nacido en Italia hace 22 años,
cobrará unos cuatro millones de euros por temporada en el club germano.
Thiago es uno de los futbolistas de mayor talento y más prometedores del
fútbol español, elegido el mejor del reciente Europeo sub-21
conquistado en Israel, donde el ya exazulgrana brilló como hicieron
Isco, Illarramendi o Morata y marcó tres goles en la final ante Italia.
Las palabras de Guardiola
«Thiago me convenció en el Barça y sé lo que puede dar de
sí», subrayó el jueves Guardiola, que tras arremeter con dureza contra
el presidente Sandro Rosell ha propinado un importante golpe a su
exequipo con la contratación de una de las joyas del viejo continente.
Con el Barcelona Thiago ha disputado las dos últimas temporadas
completas, y el club azulgrana se encargó este domingo de subrayar que
«la consagración del centrocampista en el primer equipo llegó en la
temporada 2011-2012, con Pep Guardiola en el banquillo, un año en el que
el ‘11’ del Barça disputó 45 partidos, anotó cuatro goles y ganó una
Supercopa de Europa, una de España y el Mundial de clubes».
También conquistó con España la Eurocopa sub-21 en 2011.
En el Barça, con Xavi, además de Iniesta, Busquets y Cesc, vio frenada
su progresión y no gozó de las oportunidades deseadas. Ahora confía en
que Guardiola se las conceda en el vigente campeón de Europa, para tener
también la oportunidad de formar parte de ‘La Roja’ -con la que ya ha
debutado- en el Mundial de Brasil.
TÍTULO; A QUEMARROPA«No tengo pesadillas ni con Bárcenas» Vicente Martínez-Pujalte,.
Admite que es «de los que meten la pierna», cree que su traje de baño no se merece un escrache y dice que los expresidentes del gobierno no deben meterse «donde no les llaman»
No
es de los que se achantan Vicente Martínez-Pujalte (Murcia, 1956),
agresivo diputado del PP pero de sonrisa prominente. «Con muchos ...
No es de los que se achantan Vicente Martínez-Pujalte
(Murcia, 1956), agresivo diputado del PP pero de sonrisa prominente.
«Con muchos más amigos de lo que la gente pueda pensar», aclara. Se
lleva bien hasta con Jordi Évole...
-Y eso que le toqueteó los puros.
-No me molestó. Me molestó más que hiciera el amago de meterse con mis creencias religiosas.
-Del Papa Francisco, ¿qué opina?
-Va a acercar la Iglesia al creyente. He hecho hueco para
los libros sobre él. He leído más de 60 publicaciones sobre Benedicto
XVI, que incluso estando retirado ha dado una lección a los antiguos
presidentes de gobierno de no meterse donde no les llaman.
-¿Eso es un puyazo a Aznar?
-(Risas) Y a Felipe, y a Blair y a Sarkozy...
-Conoce a Aznar desde hace mucho. ¿Han jugado al dominó?
-No... Pero debo decirle que tengo el máximo respeto por Aznar.
-Si le tocara un crucero... ¿Se llevaría a Rubalcaba de compañero?
-Bueno... Rubalcaba me parece peligroso porque si puede, te
engaña. Del PSOE me llevaría a Paco Fernández Marugán, buen amigo mío
aunque tengamos planteamientos políticos diferentes.
-Aclaremos algunas cosas. ¿Qué pasó con su prominente bigote?
-Me lo dejé para parecer mayor y me lo afeité para parecer
más joven. Fue justo el día de la segunda investidura de Zapatero. ¡Le
quité protagonismo!
-¿Y con su mano derecha? Le faltan dos dedos...
-En Fallas. Yo llevaba el petardo gordo y quise apurar tanto que...
-¿Está pagado hoy ser político y del PP?
-El que está es porque quiere. Hay que pagar poco porque
pagan los ciudadanos, pero hay que pagar. Si no, solo estarían los
ricos.
-De servicio público a tercera preocupación ciudadana. Cómo está la política, ¿no?
-Con seis millones de parados, no podemos pedir que nos
aplaudan. Con la crisis, los políticos no hemos dado la talla desde el
primer día. Y no es una crítica a Zapatero.
-¿Tiene pesadillas?
-No. Duermo de un tirón.
-¿Ni siquiera con Bárcenas?
-No. Lo que sí que tengo a veces es un cierto cabreo con la gente que no se porta bien en política.
-¿Tampoco con el positivo que dio Miguel Ángel Rodríguez en una prueba de alcoholemia?
-Creo que muchas veces, con esto de las tasas de alcoholemia... Luego no era tanto como parecía...
-¿Qué le gusta hacer en verano?
-Leer, jugar al dominó y hacer deporte. Antes jugaba al fútbol...
-¿Y de qué jugaba?
-De defensa central. Me gustaba pegar patadas (risas). No
le hacía ascos a una entrada dura. Yo soy de los que meten la pierna. Y
me la partieron, claro. Tengo ocho operaciones.
-Vamos, que no saldría corriendo ante un escrache...
-Hace unos meses intentaron acercarse unas personas y yo
fui hacia ellos. ¡Y la Policía no me dejó! No le tengo miedo a nadie.
Cuando uno ha visto y oído los problemas de algunos ciudadanos, me
cuesta trabajo enfadarme con los que hacen escraches. Otra cosa distinta
es que un sindicalista me insulte.
-Y su traje de baño, ¿se merece un escrache?
-Nooo. Tengo uno rojiblanco muy bonito que me gusta bastante.
-¿Cuántos gintónics se ha tomado en el Congreso?
-Mire, me enfadó notabilísimamente esa noticia. Llevo años
pidiendo que se supriman las cafeterías del Congreso. ¡Hay cuatro! Y
solo el 0,4% de los servicios es a diputados. Yo no he visto tomar una
copa a ningún diputado. Sí que he tirado alguna vez del menú...
-¿Aunque no tuvieran el arroz con habichuelas de su madre?
-¡No lo he vuelto a probar! ¡Hace poco lo intentó hacer mi mujer y le salió fatal!
-Venga, a ver si podemos dar alguna alegría... ¿Cuándo van a bajar los impuestos?
-Hay que bajar los del rendimiento del trabajo y subir algunos ligados al medio ambiente.
-¿Eso para cuándo?
-Probablemente en 2014. Si no, en 2015 seguro. ¡Es que es necesario!
-¡Un mensaje para ese bañista que le está leyendo y no se puede tomar ni una cerveza!
-El 2014 va a ser mejor que el 2013 y apostar por España es...
-Pero algo que al lector no le suene a lo de siempre, hombre...
- Yo creo que ya está bien de discursitos y promesas de los
políticos. Lo que tenemos que hacer es solucionar los problemas de la
gente.
-¿Lo pasé mal? Con la muerte de mi padre, en enero.
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