sábado, 22 de junio de 2013

Culturas Universo Tarkovski / LA BONHOMIA DEL CRITICO,.

TÍTULO: Culturas,.

Universo Tarkovski,.

Una de las primeras películas del director del cine ruso Andréi Tarkovski, 'Andréi Rubliov' (1971), fue visionada a las cuatro de la mañana en el Festival de Cannes, por orden expresa de las autoridades soviéticas. Temían éstas que el film obtuviera algún premio. A semejante hora de pase, era evidente que nadie la vería. Y de hecho el film no obtuvo ninguna mención. Yo nunca la he visto, pero no dejé de ver 'Solaris' cuando se estrenó en 1972. Había leído la novela de Stanislaw Lem sobre la que se basa el film. Un amigo me dijo entonces que viera 'Solaris', que el director era ruso y que había trabajado, antes de dedicarse al cine, de geólogo en Siberia. Ese dato me interesó mucho. Los geólogos, astrónomos y ornitólogos gozan de mi envidiosa admiración. Luego supe que también había estudiado violín. 'Solaris' me impactó. Así me hice visionador absoluto de todo el cine de Andréi Tarkovski. Su último trabajo, 'Sacrificio', arrasó en Cannes, mientras el director se estaba muriendo de cáncer de pulmón. Corría el año 1986.
¿Y por qué cuento todo esto? Porque el nuevo libro del escritor inglés Geoff Dyer, 'Zona', es un comentario casi novelado de una de las grandes películas del cineasta ruso: me refiero a 'Stalker'. En estas mismas páginas, hace dos años, comenté un libro de Dyer que se titulaba 'Amor en Venecia, muerte en Benarés'. Lo que a primera vista parecía un libro de viajes, se iba transformando, a medida que lo leía, en una honda reflexión sobre la insustancialidad de algunas vidas y sobre la muerte. La misma seriedad, el mismo propósito analítico y la misma sensibilidad y lucidez para ver allí donde otros solo miran, alientan las páginas de este libro.
Pueden que algunos lectores hayan visto la película de Tarkovski y otros no lo hayan hecho: tanto una cosa como la otra, este libro es una introducción no solo a la obra del cineasta ruso sino al cine en general. El libro está lleno de notas a pie de página. Esas notas no tienen desperdicio, son partes fundamentales del texto, verdaderas digresiones y anecdotarios sobre el mundo del cine, del mismo Tarkosvki y, también del mismo Geoff Dyer. También es importante destacar la mirada del escritor inglés. No solo sobre lo que ve, que también, sino sobre todo cómo ve. La mecánica de su mirada tiene mucho que ver (nunca mejor dicho) con el uso del cine comparado, suponiendo que esta disciplina existiera, que no lo sé. Una maravilla para tarkovskianos y cinéfilos. 

 TÍTULO;  LA BONHOMIA DEL CRITICO,.

España / OPINIÓN

Peces-Barba, la bonhomía inteligente



El expresidente del Congreso y uno de los siete padres de la Constitución ha fallecido en Oviedo


Pocas personas suscitarán en la hora postrera tanta unanimidad en el elogio merecido. De una brillantez exultante, moderada por su elegante y sincera modestia, Gregorio Peces-Barba, jurista, político, filósofo, polígrafo en la más amplia acepción del término, ejerció un benéfico magisterio en una larga etapa de la vida pública española, durante la cual contribuyó decisivamente al alumbramiento de la Constitución de 1978, presidió las Cortes, impulsó la Universidad -fue el principal promotor y el alma de la Carlos III-, intervino intelectualmente en los diversos recorridos de este país y fue referente constante de bonhomía intelectual, siempre al frente del espíritu conciliador de la Transición, que tuvo en él su más genuino representante.
Las biografías de este eximio personaje recorren este día luctuoso todos los universos mediáticos, por lo que quienes le conocimos reviviremos las distintas etapas de su ejecutoria. Socialista de pro, cristiano crítico –su tesis doctoral fue sobre la filosofía de Maritain-, liberal de talante, fue amigo de todos, y estimuló con su espléndida pluma las distintas y sucesivas circulaciones de este país, poniendo en todo un punto de cordura y de mesura. Obsesionado positivamente con la defensa de los derechos humanos, creó en 2009 una Fundación que lleva su nombre, y que tiene como fin principal incentivar el trabajo de los profesores de Filosofía del Derecho y DD.HH. y fomentar los estudios sobre estas dos materias.
Hombre sobrio y dado a la introspección, fue sin embargo de una accesibilidad plena, siempre dispuesto al servicio público. Padeció persecución durante el franquismo, que lo detuvo e inhabilitó. Fue una de las almas de la publicación “Cuadernos para el Diálogo”, esencial para entender la llegada de la democracia. Se prestó en 2004 a desempeñar el cargo de comisionado para la Atención a las Víctimas del Terrorismo, que le deparó más amarguras que gozos. Y estuvo siempre al lado de los débiles en todos los sentidos. Su ejemplaridad insobornable debe ser hoy referente y modelo para quienes ejercen responsabilidades públicas.
Peces-Barba es, en definitiva, la prueba más palmaria de que no aciertan en absoluto quienes aseguran desde su indignación que todos los políticos son iguales. Por fortuna, ha habido y sin duda sigue habiendo personalidades modélicas que entregan su vida a estimular la inteligencia y a suscitar el sentido de convivencia, la tolerancia bien entendida y el respeto.


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