La historia del veneno, de Adela Muñoz Páez (ed. Debate, 2012) nos ofrece “un viaje histórico y científico a partir de los envenenamientos más célebres de la Historia”. La autora es Catedrática de Química Inorgánica de la Universidad de Sevilla. Su labor investigadora se recoge en más de 70 artículos de revistas científicas internacionales de química, ciencia de materiales y física. Según confiesa en la introducción la idea de escribir el libro surgió en los laboratorios de la Facultad de Química al comprobar la fascinación que este tipo de sustancias ejercían sobre los alumnos. Pero al comenzar a escribir sobre ellos encontró que las historias que rodeaban a los envenenamientos eran mucho más atractivas que los aspectos químicos o toxicológicos de los mismos. También comprobó que había aspectos históricos que no habían sido aclarados completamente, así que se propuso aportar luz sobre estos episodios en el libro.
El libro se presenta dividido en tres partes que abarcan tres períodos concretos de la historia. La primera, recorre desde la Grecia del siglo IV hasta la Roma de Nerón. La segunda, se sumerge en la convulsa Europa de las guerras de religión de los siglos XVI y XVII. Por último, llegamos a los siglos XX y XXI, con nuevos métodos de envenenamiento y episodios que parecen sacados de una película de espías.
Con un tono ameno y divulgativo, la autora desvela la composición de los venenos que acabaron con la vida de personajes ilustres como Sócrates, Cleopatra, el emperador Claudio, Rasputín o el mismo Hitler. En este párrafo encontramos un breve resumen del contenido del libro: “La fascinación del ser humano por los venenos se remonta al principio de los tiempos. Ya en el antiguo Egipto y en el mundo grecorromano, los tósigos se convirtieron en un arma de poder. En Roma fueron muchos los emperadores que alcanzaron la gloria gracias a ellos: Nerón mató a su madre, Agripina la Menor, quien a su vez había asesinado al emperador Claudio para conseguir la corona de su hijo. También en la Italia renacentista, y en la Francia de Luis XIV, las pócimas causaron estragos, y reyes, cortesanos y plebeyos perdieron la vida bajo sus efectos.”
La historia del veneno nos propone una manera diferente de acercarnos a la historia del mundo a través de un libro en el que la autora espera que el lector, además de interesarse por los aspectos históricos y humanos del uso que se ha hecho del veneno, “también encuentre interesantes los aspectos químicos y fisiológicos de esta arma sibilina y casi siempre cruel”. En mi caso, lo ha conseguido.

TÍTULO: UN ABONADO 1905 TAURINO,ENRINQUE PONCE,.

Por eso cuando pujó por ser el abonado 1905 del renacido Badajoz no ... Muy vinculado al entorno taurino, fundó hace 17 años el premio a la ...

 
Reconoce sin paliativos que el fútbol no es lo suyo. Que su gran pasión son los toros. En realidad, según narra, solo ha ido a dos partidos en Badajoz, una de ellas en el viejo Vivero. Por eso cuando pujó por ser el abonado 1905 del renacido Badajoz no lo hizo por un arraigado sentimiento blanquinegro como el que ha permitido que perdure aunque sea desde lo más humilde. Lo hizo porque detrás había una buena causa, una aportación desinteresada al Banco de Alimentos. Felipe Benicio Albarrán Vargas-Zúñiga es el abonado 1905 del 1905. Ahora ya no tiene excusas para ser uno más en la poblada grada de las nuevas instalaciones del Vivero.
Este especial socio se hacía de rogar. Como se sabe, el club ideó una subasta en un conocido portal de internet para que quien más aportara se llevara el mágico carnet. El supuesto vencedor puso la cifra de 1.270 euros, pero desapareció. De hecho, el club le sigue buscando y le ha denunciado en la Comisaría de Policía porque su identificación era falsa. Albarrán fue el segundo que más pujó y ayer recibió una llamada que le cogió por sorpresa. «Estoy muy sorprendido, la verdad. Pero me hace mucha ilusión que me hayan nombrado pese a que no soy un gran fan del fútbol. Creo que he ido solo dos veces al fútbol en Badajoz, aunque sí he sido abonado algunas veces porque conocía a los directivos. Cuando pujé no lo hice como un forofo que quería ser ese socio 1905 sino porque detrás hay una buena causa y lo del Banco de Alimentos me pareció muy bien», indica el ganador.
Felipe Albarrán es una persona muy conocida en Badajoz. Trabaja como administrador de fincas y es responsable de protocolo de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz. Muy vinculado al entorno taurino, fundó hace 17 años el premio a la 'Elegancia en el toreo', entregado a matadores como El Juli, Enrique Ponce o Perera. Comentarista radiofónico y divulgador de una fiesta a la que considera en crisis, al igual que el fútbol modesto.
Aunque en el balompié vea los toros desde la barrera, le dolió la desaparición del CD Badajoz. «No soy un gran aficionado, pero no me gustó todo lo que sucedió. Tampoco soy muy carnavalero pero me interesan las cosas que pasan en Badajoz, y el CD Badajoz era un histórico de la ciudad y esas cosas duelen», relata. Mejor pinta tiene el futuro que el pasado, a su juicio. «Hay gente ahí que trabaja con mucha ilusión y de forma desinteresada. Tiene mucho mérito lo que están haciendo esas personas para que el club salga adelante. Espero que tenga un gran futuro», considera Felipe Albarrán. Entre esas personas a las que conoce se encuentra el presidente Fernando Valbuena, también relacionado con el mundo de los toros y con quien comparte jurado.
El más apoyado
Aunque la simple cifra de un abono pueda resultar anecdótica, detrás se esconde una movilización social inédita para un club con propiedades más históricas que deportivas o de rango competitivo. Pese a partir desde la Primera Regional, el Badajoz 1905 es el equipo extremeño con más abonados, por delante del Cacereño de Segunda B (1.800) o el Cáceres de baloncesto de Oro (1.500 contando los 300 pases de cantera). El abonado Felipe Albarrán, que no quiso desvelar la cantidad pagada, siempre podrá presumir de que fue el socio 1905 de una entidad que lleva dicho número por apellido, el número del año de fundación.